Qué esta pasando en el mundo, en nuestra comunidad, a
nuestro alrededor, en nuestros hogares, con nuestras amistades, con nuestras
parejas? Se ve y se siente una apatía por lo que hacemos en el día a día, una zozobra
en el vivir y en trato hacia nuestros seres queridos. Qué sucede con la
entrega, el cariño y amor que mueve montañas o al menos motiva a la sociedad a
hacer bien lo que hace?
Vivimos midiendo cuanto daño nos han hecho, y en base a eso
decidimos cuanto doy, ofrezco, entrego, respeto, amo, o vivo. A veces el egoísmo
y personalismo es gigante, en una sociedad con tanta variedad no podemos
enfrascarnos en el que todos o todas son iguales, por lo tanto no podemos
lanzarles nuestros achaques o antiguas malas experiencias a los demás.
Si nos dejáramos llevar por ese tipo de cosas, no quiero
imaginarme que clase de mundo seria. En mi experiencia podría pasar todos
los segundos, minutos, horas, días o semanas relatando todos los desamores y
malas jugadas que han caracterizado mi vida, y podría por resentimiento pagarla
con todo aquel que decidiera tener un contacto amistoso o amoroso conmigo. En
el fondo debemos preguntarnos, vale la pena? Vale la pena cohibirse de entregar
afecto puro y sincero por miedo a ser lastimados? Con sinceridad respondo que
no, no hay que permitir que las experiencias te quiten ese toque de
sensibilidad, romance, empatía y más aun siendo tan escaso e importante en el
mundo.
Es una entrada a modo de reflexión para todas aquellas
personas que ponen frenos en sus vidas por no querer ser lastimados, recuerden
ustedes están cerrando puertas por su propia protección pero olvidan que en
consecuencia lastiman a otras personas solo por egoísmo o personalismo.
En la vida hay que ser precavido y dar pasos en la medida
que se sienta seguridad y reciprocidad, se pueden dar pasos seguros sin
necesidad de lastimar a terceros o cortarse las alas uno mismo.
Se despide su humilde servidora recordándoles que dedíquense
a lo que amen, brinden amor a los que tienen a su alrededor, todos los días levántense
con positivismo y dejen fluir todo aquello en su día, nunca saben de que manera
puede influir en la vida de otros.
Amen y déjense amar! Hasta la próxima entrada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario